La imagen se repite diariamente a lo largo y ancho de la avenida principal de la ciudad, ya sea en cualquiera de sus tramos, bien en aquellos cuyos nombres honran a los genios de la Ciencia Médica, tanto Severo Ochoa como Ramón y Cajal, o bien en Ricardo Soriano (que si bien no tuvo relación alguna con la ciencia, si la tuvo con el surgimiento de la Marbella turística). Y esa fotografía es la de un autocar ocupando el carril derecho de la circulación, porque no puede o no quiere parar en el lugar habilitado a tal efecto. Ante eso me pregunto muchas veces ¿dónde para el autobús?

En ciertas ocasiones, el estacionamiento indebido de vehículos en los lugares donde deben hacer su parada los autobuses, supone que éstos tengan que obstaculizar el tráfico rodado para que los viajeros suban o bajen; pero en otras, la negativa de los conductores para situarse en el lugar destinado como apeadero (ya que es más fácil y cómodo parar donde le viene en gana) produce un continuo caos circulatorio en el centro de Marbella. Y este caso, no podemos aplicar el dicho “como muestra un botón”, ya que son varios los puntos conflictivos, a saber: la parada situada a la altura de la antigua estación de Portillo, así como la emplazada en acera opuesta; la más céntrica junto a la farmacia Berdaguer, o las más dificultosas en cuanto a ubicación, delante del Marbell Center (en sentido Málaga) y frente a los edificios Jacaranda y Zea (junto a la redacción de este periódico), ya que la primera de ellas se encuentra en una curva, sumándose a ello que existe una “isleta” para girar hacia la Avenida Nabeul, y con la segunda se topa uno tras salir de la curva a la altura del Edificio Parquesol, tras el semáforo (lo que obliga en numerosas ocasiones a frenar violentamente cuando se encuentra parado el autobús de turno que no quiere o no puede detenerse en el lugar destinado a tal efecto).
¿Por qué la Policía, con razón, sanciona a quienes ocupan las paradas de autobús para estacionar su vehículo (por supuesto siempre con las luces de emergencia activadas) y en cambio no procede de igual manera con los autobuses que paran en mitad de la calzada? ¿por qué los agentes multan, con fundamento, a los coches aparcados sobre los pasos de cebra y en cambio permiten que los autobuses -encima articulados- parar sobre los pasos de peatones con semáforo impidiendo a los transeúntes cruzar la calzada? ¿no sería una solución viable reformar mínimamente esas paradas para que los autocares puedan estacionar esos minutos que necesitan los pasajeros para apearse y subir cómodamente? ¿no han reformado aceras en otros puntos de la ciudad y han construido unas nuevas con unas dimensiones absurdas? ¿no cabría la posibilidad de colocar algún tipo de señal que obligue a los conductores a parar en el lugar correcto? ¿no se trata de conductas que suponen un peligro constante y manifiesto para el tráfico? ¿no es realmente un problema para el tránsito, ya denso de por si, en el centro de la ciudad? ¿no deberían tomarse medidas antes de que ocurra alguna desgracia?
Y sobre todo, no creo que la mejor imagen que deba dar la ciudad sean autobuses parados en mitad de a calle, y los pasajeros, a la carrera...
Reproducción Marbella Express 14/10/08
No hay comentarios:
Publicar un comentario