Por Juan Luis Gámez Ortúzar (escrito el 8 de noviembre de 2008)
Se venía no sólo rumoreando (hace meses), sino que ya se publicó en los diferentes medios (hace semanas). Ahora se ha oficializado y el pueblo no puede quedarse parado ante ello. La medida que va a tomar el Ayuntamiento acerca de la implantación de la Zona Azul en todo el centro de Marbella ni es lógica, ni es coherente, ni tiene fundamentación alguna. Pretender convencernos que es la mejor opción para la solución al aparcamiento en Marbella, es algo que clama al cielo.
La implantación (¿o habría que decir imposición?) del “impuesto revolucionario” (o pagas o no aparcas) está generando en la población una gran sensación de enfado, por no decir cabreo o mosqueo... Por más que se ha comentado en cualquier ámbito de la ciudad, y por más que se ha denunciado el grave déficit que tiene Marbella en cuanto a estacionamientos públicos, algunos hacen oídos sordos (o miran para otro lado).
Se ha venido diciendo que la decisión responde a una reivindicación de los comerciantes, cuando la Asociación de Comerciantes del Casco Antiguo se ha postulado en contra de la medida, hasta que no se subsanen cuestiones como el Francisco Norte (que a fecha de hoy, sigue precintado) o el transporte público. Incluso se preguntan mis vecinos por qué el límite en el centro de Marbella es de dos horas, y en Puerto Banús es cinco. ¿Realmente creen que de esa forma se atrae a los compradores, obligándoles a cambiar el coche cada 120 minutos? ¿Piensan que alguien va a comprar o comer tranquilamente cuando tiene que cambiar el coche de lugar a las dos horas? Igualmente me pregunto si los que han tomado la “sabia” decisión, se habrán parado a pensar qué harán las personas que trabajan en los comercios del centro y que deben dejar estacionado su vehículo todo el día... ¿Creen que con la respuesta “que aparquen más lejos” lo solucionan? ¿Qué parte del sueldo destinará un trabajador en llenar las arcas de la empresa que obtenga la concesión del aparcamiento en zona azul en el centro de la ciudad? ¿Qué deberán hacer, pedir permiso para salir cada dos horas para echar la monedita? ¿Y si se encuentra sólo, qué hace, cierra el negocio durante el tiempo necesario para renovar el estacionamiento?
Se venía no sólo rumoreando (hace meses), sino que ya se publicó en los diferentes medios (hace semanas). Ahora se ha oficializado y el pueblo no puede quedarse parado ante ello. La medida que va a tomar el Ayuntamiento acerca de la implantación de la Zona Azul en todo el centro de Marbella ni es lógica, ni es coherente, ni tiene fundamentación alguna. Pretender convencernos que es la mejor opción para la solución al aparcamiento en Marbella, es algo que clama al cielo.
La implantación (¿o habría que decir imposición?) del “impuesto revolucionario” (o pagas o no aparcas) está generando en la población una gran sensación de enfado, por no decir cabreo o mosqueo... Por más que se ha comentado en cualquier ámbito de la ciudad, y por más que se ha denunciado el grave déficit que tiene Marbella en cuanto a estacionamientos públicos, algunos hacen oídos sordos (o miran para otro lado).
Se ha venido diciendo que la decisión responde a una reivindicación de los comerciantes, cuando la Asociación de Comerciantes del Casco Antiguo se ha postulado en contra de la medida, hasta que no se subsanen cuestiones como el Francisco Norte (que a fecha de hoy, sigue precintado) o el transporte público. Incluso se preguntan mis vecinos por qué el límite en el centro de Marbella es de dos horas, y en Puerto Banús es cinco. ¿Realmente creen que de esa forma se atrae a los compradores, obligándoles a cambiar el coche cada 120 minutos? ¿Piensan que alguien va a comprar o comer tranquilamente cuando tiene que cambiar el coche de lugar a las dos horas? Igualmente me pregunto si los que han tomado la “sabia” decisión, se habrán parado a pensar qué harán las personas que trabajan en los comercios del centro y que deben dejar estacionado su vehículo todo el día... ¿Creen que con la respuesta “que aparquen más lejos” lo solucionan? ¿Qué parte del sueldo destinará un trabajador en llenar las arcas de la empresa que obtenga la concesión del aparcamiento en zona azul en el centro de la ciudad? ¿Qué deberán hacer, pedir permiso para salir cada dos horas para echar la monedita? ¿Y si se encuentra sólo, qué hace, cierra el negocio durante el tiempo necesario para renovar el estacionamiento?

Igualmente me gustaría ver un día a los concejales o responsables que han tomado la decisión de hacer pasar por caja a los ciudadanos (contribuyentes por cierto), verles buscar aparcamiento como hacemos los mortales...Pero no, es más fácil llegar con el coche al aparcamiento de la Avenida del Mar y tener una plaza disponible por su cara bonita... ¿o es que eso no es tener privilegios? ¿no debemos ser todos iguales? ¿quién tiene realmente derecho a un estacionamiento asegurado y gratis? ¿concejales o también los cargos de confianza? ¿no es un claro perjuicio hacia las personas que depositaron su confianza en estos dirigentes, que ahora nos obliguen a rascarnos más el bolsillo solo por el hecho de querer estacionar en la calle? ¿No se supone que la vía es pública? ¿No dejará de ser tal para convertirse en vía privada cuyo titular será la empresa concesionaria.?
Por otro lado tenemos la Zona Verde, que delimitará -parece ser- la zona donde pueden aparcar quienes vivan o trabajen en el centro, y me pregunto: ¿han hecho una estimación, si acaso aproximada, sobre los residentes en la zona, y por otro lado, saben realmente cuántas personas trabajan allí? ¿tienen algún tipo de censo sobre los residentes? ¿a quiénes incluyen ahí, sólo a los que prueben tener un título de propiedad de una vivienda o también a quienes vivan de alquiler? ¿les pedirán una copia del contrato de arrendamiento? ¿y a los trabajadores, qué les solicitarán, una copia del contrato de trabajo, o les pedirán la nómina cual si fueran un banco?
Unas últimas cuestiones: ¿a dónde irán a parar los miles de euros que se recauden al día? ¿qué dinero tendrá que abonar la empresa concesionaria? ¿qué beneficio recaerá en las arcas municipales? ¿qué potestad y autoridad tendrán los vigilantes de la zona azul o verde? ¿qué facultades tendrán dichos vigilantes para recaudar dinero de los contribuyentes?
El patinazo es de órdago. Desde aquí pido que, no sólo recapaciten, sino que se pregunten dónde están algunas soluciones al aparcamiento en esta ciudad. Próximamente se demostrará que haberlas, “haylas” (como las meigas).
Por otro lado tenemos la Zona Verde, que delimitará -parece ser- la zona donde pueden aparcar quienes vivan o trabajen en el centro, y me pregunto: ¿han hecho una estimación, si acaso aproximada, sobre los residentes en la zona, y por otro lado, saben realmente cuántas personas trabajan allí? ¿tienen algún tipo de censo sobre los residentes? ¿a quiénes incluyen ahí, sólo a los que prueben tener un título de propiedad de una vivienda o también a quienes vivan de alquiler? ¿les pedirán una copia del contrato de arrendamiento? ¿y a los trabajadores, qué les solicitarán, una copia del contrato de trabajo, o les pedirán la nómina cual si fueran un banco?
Unas últimas cuestiones: ¿a dónde irán a parar los miles de euros que se recauden al día? ¿qué dinero tendrá que abonar la empresa concesionaria? ¿qué beneficio recaerá en las arcas municipales? ¿qué potestad y autoridad tendrán los vigilantes de la zona azul o verde? ¿qué facultades tendrán dichos vigilantes para recaudar dinero de los contribuyentes?
El patinazo es de órdago. Desde aquí pido que, no sólo recapaciten, sino que se pregunten dónde están algunas soluciones al aparcamiento en esta ciudad. Próximamente se demostrará que haberlas, “haylas” (como las meigas).
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