Marbella Beach

Por Juan Luis Gámez Ortúzar (escrito el 24 de agosto de 2008)

Hables con quien hables, en cualquier rincón del país (o del planeta...), y menciones la palabra Marbella, se imaginará al momento un lugar con mucha luz, con mucho sol, con muchas tiendas, con mucha gente... algo que no difiere mucho de la realidad, pero también le vendrán a la mente los barcos atracados en Puerto Banús, las majestuosas casas, las fastuosas fiestas, y unas playas paradisíacas, de ensueño... pero esto último en cierta medida, difiere -y mucho- de la imagen de que debe tener nuestra ciudad.

En los últimos años, hemos asistido a la apertura de establecimientos con el sobrenombre de “Beach”, y que suponen auténticos centro de ocio diurno y nocturno, lugares donde la fama de Marbella alcanza cotas inimaginables (pese a haber vivido días atrás otro de esos acontecimientos que manchan el nombre de la ciudad, pero desgraciadamente cierto es que por allí acuden personajes de dudosa reputación), y es que esos “Beach” cuentan con un público muy singular y definido, muchos de estos clubes de playa (que podría ser la denominación más acertada si no abusáramos de tanto anglicismo), impiden a sus usuarios percibir el deplorable aspectos de muchas playas de Marbella. Aunque los nativos sabemos el origen del problema, aquellos que vienen a disfrutar de ellas no tienen por qué saber a qué Administración le compete el arreglo la franja costera, quién debe mantener en buen estado la arena, y quién es el culpable de la existencia de miles de piedras que impiden disfrutar de un buen baño en nuestro Mediterráneo.




Acompañar a una familia que, felizmente, hayan alquilado un apartamento en el centro de Marbella, o bien hayan elegido pernoctar en un hotel de la ciudad, supondría una vivencia muy parecido a esto: la primera “calentura”, o el primer mosqueo del día, viene a la hora de buscar un lugar donde situar la toalla y resto de utensilios en forma de sombrilla, bolso y sillas... (“¡es que no hay donde ponerse...!” afirmaban con razón). Una vez encontrado algún metro cuadrado disponible (desde luego no por la aglomeración, como pudiera pensarse), y cuando se dispusieron a darse el primer chapuzón en el agua, se dieron de bruces con miles de rocas que inundaban el “rebalaje” (por cierto, término marbellero donde los haya), y que supuso la segunda crítica al estado playero (“si aquí no había piedras el año pasado...”). Al cabo de los minutos, mientras intentaban relajarse, fueron molestados por una veintena al menos de vendedores ambulantes...Con la subida de la marea a mediodía, tuvieron que retirarse del lugar donde se encontraban... Y así, entre unas y otras razones, el maravilloso día planeado en la playa de Marbella no fue tal y se fueron con un mal sabor de boca por no decir cabreo...

¿Buscamos responsables? Los sabemos todos. Pero ¿qué imagen le queda al turista sobre el estado de las playas en el centro de Marbella? De nada nos vale afirmar que en nuestro término contamos con otras muy buenas, porque el que viene a Marbella desconoce qué es Artola, dónde está Costabella o qué significa Los Monteros. El otro día le decía a mi buen amigo Antonio Espada que realmente dan ganas de recoger varios camiones llenos de piedras y descargarlos en la puerta del Ministerio de Medio Ambiente, para que sepan lo molesto que es bañarse en Marbella... Que los ciudadanos no podemos ser el hazmerreír de las costas españolas; que contribuimos anualmente con muchos millones de euros al sostenimiento de la economía española; que los que han invertido en la ciudad han pagado muchos impuestos llenando las arcas del Estado y que éste ni quiere ni pretende gastarse una mínima parte de los fondos recaudados; que se supone que Marbella es la joya de la corona en cuanto a imagen turística; que llevamos años esperando promesas incumplidas por parte de los políticos; que éstos no se “mojan” por salvaguardar el interés general sobre el interés particular o partidista; que nos merecemos unas Playas en condiciones... ¡Ya está bien!
Reproducción de Marbella Express del 27/08/08

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