Barones, Estrellas y Museos en Marbella

Por Juan Luis Gámez Ortúzar (escrito el 25 de octubre de 2008)


De entrada diré que no me parece ni bien ni mal que hace semanas le concedieran una estrella en el Boulevard de la Fama de Puerto Banús, a doña Carmen Cervera, Baronesa de Thyssen. Se trata de un galardón que el Centro de Iniciativas Turísticas viene concediendo a personas que han llevado el nombre de esta ciudad de alguna forma, por cualquier rincón del mundo, y que han ayudado a la promoción de nuestro nombre y nuestra marca. Aunque a mi entender, es un hecho que no pasa de ahí, todo lo que se quiera hacer “de más” queda en simple anécdota (aunque a muchos les guste ponerse en la foto cada vez que inauguran una nueva estrella en el pavimento de la más antigua avenida de entrada al Puerto).

Cierto es que tiene casa en Marbella hace años (como muchos otros), pero bajo mi parecer, tampoco es que la Baronesa haya hecho mucho por esta ciudad. El último “logro” ha sido traer a la capital Málaga, un nuevo Museo para su colección. Y me pregunto: ¿no creen que hubiera sido más justo que Marbella albergara la sede del nuevo Museo Thyssen-Bornemisza? ¿No cuenta ya Málaga con el Picasso? ¿por qué no diversificamos un poco la oferta cultural? ¿no se hubiera buscado algún inmueble en el Casco Antiguo para albergar la colección? Con la vida que el Museo Picasso le ha dado al centro de Málaga, y que ha provocado la restauración de innumerables propiedades, da rabia que se haya perdido una ocasión como esta para, antes de haber elegido el, eso sí (todo hay que decirlo), el precioso Palacio de Villalón de Málaga, se podría haber preguntado a las autoridades locales su disponibilidad para tenerlo aquí en vez de en la capital, y no creo que nadie hubiese dado su negativa ello. Ahora bien ¿quién debe proponerlo? ¿de quién es obligación hacer la pregunta?

Y no es una cuestión de envidia, sino de que cada uno tiene que “barrer para casa” (como se dice coloquialmente), apoyar lo que nos conviene, y a Marbella lo que le conviene es tener cuantos más alicientes mejor (sobre todo para sobrellevar como mejor podamos la actual situación) ya sean incentivos culturales, gastronómicos, deportivos... o una combinación de alguno de ellos.

Lógicamente no podemos echar por tierra el acuerdo, suscrito ya, con el consistorio malagueño, pero al menos si habría sido una buena oportunidad, cuando la baronesa desplegaba su estrella en Puerto Banús, para haberle preguntado por qué no ha traído a Marbella ese Museo, ya que los amores, los afectos, los apegos y las querencias que algunos afirman tener a una ciudad se demuestran con hechos, actuaciones y obras. Y es que como dice nuestro sabio refranero “obras son amores y no buenas razones”. Esta vez no hemos tenido otra opción que aguantarnos, pero tomemos nota para un futuro. El diga querer a esta ciudad, y tenga posibilidades materiales de demostrarlo, que lo haga, trabas no se le iban a poner (espero), y facilidades las tendría todas (supongo).

Reproducción Marbella Express 28/10/08

No hay comentarios: